La Razzia
Del Winka
Por: Victoria Aldunate Morales para COOAMS, Coordinadora
de Organizaciones Mapuche Autónomas
Entre cuatro hombres tiran a Rosa Guaiquilao
Pichún
al suelo y la inmovilizan pisándole el cuello, luego la arrastran
por la calle, varias vecinas ven la agresión, una joven, la compañera
del hijo de Rosa –al que están deteniendo policías
de Investigaciones de Chile- intenta defenderla mientras sostiene a su
wawa en los brazos, la wawa llora a gritos, los agresores amenazan y tironean
a la joven, le fracturan el pulgar…
No es 1973 –época del terror fascista de Pinochet y sus
allanamientos- si no, 2009, Concertación de Bachelet. La familia
allanada es mapuche.
Al pequeño departamento de una Villa pobre de Padre de las Casas,
en Temuco –Wallmapu (territorio mapuche)- entran a empujones unos
20 civiles –hombres y mujeres-… Son las 4 de la tarde, los
desconocidos no se identifican, están deteniendo con insultos y
golpes al hijo de la dueña de casa, Rosa, él acaba de llegar
del trabajo. Los winkas (en mapudungun: ladrones, asesinos, violadores)
destrozan el departamento que la mujer ha pagado por 20 años para
lograr un techo. Rompen loza, colchones, ropa de cama.
- ¡Esta es mi casa! - les grita ella -¡Y ustedes no tienen
derecho…!... El “más perro de todos”, la mira
con ojos vengativos (“En cualquier parte lo reconozco por esa mirada
tan agresiva”) y le responde muy seguro de su poder institucional:
- ¡Yo hago lo que quiero en tu casa! ¡Ahora es mi casa!- y
la aparta con violencia, luego grita: ¡Dónde están
las armas!…
Rosa, su nuera (también llamada Rosa), su hijo, Mauricio Guaiquilao
Guaiquilao (el detenido) no tienen armas. Unos tipos en la cocina, rompen
paquetes de arroz, fideos, azúcar, abren el refrigerador y van
destrozando todo lo que hay dentro. Otros van a una pieza y sacan papeles
que van tirando al suelo. Algunos son documentos médicos de la
mujer, en los que consta que ella está enferma, que postula a una
pensión de gracias porque se encuentra impedida de trabajar, que
necesita tratamiento constante... Los violentos rompen órdenes
para exámenes, recetas, diagnósticos… buscan desesperados
lo que no van a encontrar… Van a la otra pieza y sacan de los estantes:
libros, hojas, cuadernos. Los colocan sobre la cama y los fotografían… Son
libros de Historia, documentos sociales, poemas que Mauricio escribió a
su pueblo y a su compañera…
- ¡Por qué se llevan a mi hijo, no hemos hecho nada!... ¡No
tenemos armas!- Rosa oye su propia voz gritando, está nerviosa,
aterrada, entre cuatro la tiran al suelo y la agreden… Fue el 2
de febrero recién pasado.
“¡SI
NO FIRMAS, TE QUITAMOS LA WAWA!”
Los agresores se quedaron mucho rato, Rosa no sabe decir
cuánto,
cuando ella quiso ir al baño, la obligaron a hacerlo delante de
uno de los hombres. Sustrajeron de su casa: dinero, libros y videos, “películas
familiares del cumpleaños de mi nieto de 1 año y tres meses”.
Antes de llevarse a su hijo, obligaron a Rosa a firmar unos documentos, ¡Si
no firmas nos llevamos a tu nieto también! Rosa firma.
Rosa, mujer mapuche de 49 años, vende ropa usada en la feria cuando
se siente con fuerzas para hacerlo ya que está bastante enferma.
El sustento del hogar era su hijo Mauricio, quien ahora se encuentra encarcelado
en Temuco desde el 2 de febrero. Durante estos casi 4 meses, ella ha sufrido
constante persecución, llamados telefónicos de números
no identificables, que de madrugada le dicen “cosas terribles: “Una
vez una voz de hombre me dijo: ¡Vamos a podrir a tu hijo en la cárcel!
Otra vez me dijeron que mi hijo estaba muy mal y que tenía que
ir a buscarlo urgente, eran las 3 de la mañana, no era cierto… ¡Hasta
dónde llega la maldad!… Sé que todas las veces que
hemos conversado, usted y yo por teléfono, nos han grabado, sé que
nos han cortado las llamadas”, me dice Rosa… “¡A
nosotros nos persiguen, sólo por ser mapuche!”.
MICROTRANSMISORES EN CUADERNOS ESCOLARES
“El día de ayer mis hijos y sobrino revisaban unos libros
para hacer sus tareas. En uno de ellos, les llamó la atención,
por su leve grosor, un código de barra. El número de este
código no coincidía con el número del código
que estaba impreso en la tapa trasera del libro, lo miraron a trasluz
y en él se reflejaban unos circuitos rojos con un centro. Al extraerlo,
era como una especie de estiket (pegatina), y por el reverso los circuitos
eran metálicos o plateados. Su tamaño es de 4 centímetros
cuadrados aproximadamente. Este supuesto código de barra estaba
firmemente adherido y costó extraerlo. Efectivamente, era un micrófono
de alta tecnología. Luego revisamos todos los libros de la casa,
en total encontramos 3 de los mismos. No sabemos si los pusieron durante
el allanamiento o antes”… Esta es parte de una entrevista
de Richard Curinao P. del blog Werken, a Pamela Pesoa, esposa de Héctor
Llaitúl, ex preso político mapuche hoy en la clandestinidad,
liberado hace un año por haberse descubierto el burdo montaje contra
este líder mapuche de la CAM, Coordinadora Arauco Malleco.
COMUNIDADES MAPUCHE, ALLANADAS
A la comunidad mapuche Juan Cole, en Yeupeko, cerca de
Padre de las Casas, llegaron a la 1 de la tarde del mismo día 2 de febrero, entraron
a una casa, apuntaron con metralleta a la cabeza de los hombres, desparramaron
las yerbas medicinales por el suelo, y la Machi Sonia Cheuque –sanadora
y autoridad mapuche-, preguntó por qué destrozaban sus instrumentos
de sanación. Los ignorantes agresores calificaron las yerbas de
pasto y ella defendió que “son yerbas medicinales que cuesta
mucho encontrar”. Los policías entonces la golpearon. Luego
siguieron camino a otra casa de la comunidad, donde hicieron exactamente
lo mismo: apuntaron a los hombres, desparramaron las yerbas y golpearon
a una segunda Machi, María Huentelen.
“No llevaban orden de allanamiento y mi hermana y mi cuñada,
ambas Machis, la exigieron y recibieron cachetadas, mi cuñada incluso
está embarazada y se le nota… Recién al final, uno
de ellos mostró un papel…”, cuenta Rosa Cheuque Aedo,
esposa de Mauricio Guaiquilao Guaiquilao, prisionero en Temuco.
En la Comunidad Juan Cole, vive la familia de origen de
Rosa Cheuque, los policías buscaban a Mauricio y al no encontrarlo en la comunidad
de su esposa, siguieron camino a Padre de las Casas, sector urbano en
el que vive Rosa Guaquilao Pichun, madre de Mauricio y cuyo relato inicia
este artículo.
En Choque, según el relato de personas de redes de apoyo al pueblo
mapuche: Han allanado ya varias veces diversas comunidades, cuando lo
hacen, apuntan a la cabeza, desarman las casas, rompen todo, muchas cosas
materiales que serán muy difíciles de recuperar. Ingresan
con pasamontañas, con fuerzas especiales, con GOPE. Entran por
montones a las casas, muchos otros se quedan afuera vigilando. Los que
entran vienen dando golpizas e insultando. Se llevan a cualquiera, golpean
sin distinción de edad, no les importa si las víctimas son ñañas
(mujeres mayores), ancianos o wawas. A los niños y niñas,
les rompen los cuadernos, no tienen lástima del llanto de las wawas,
aterrorizan con ensañamiento a toda la gente...
Choque es un sector de comunidades mapuche, ubicado en
una pequeña
porción de la rivera del Lago LLeu Lleu. Del 75 al 80 por ciento
de toda la rivera del Lleu Lleu, corresponde a empresas depredadoras,
forestales entre otras (por ejemplo Forestal Mininco y Volterra). También
en ese sector domina ENDESA España, que controla el 80 por ciento
de las aguas dulces. Como si eso fuera poco, el Lleu Lleu está al
pie de la cordillera Nahuelbuta, donde se ubica el proyecto minero “Manto
Rojo” creado para la “exploración” y “explotación” de
escandio, uranio y otros minerales…
En $hile, uno de los pocos grupos y/o movimientos sociales
que se oponen y hacen frente a este comercio con aguas, tierras y naturaleza,
son organizaciones
mapuche como por ejemplo la CAM que reivindica la recuperación
del territorio ancestralmente mapuche, y también comunidades que
sin ser parte de la CAM, han decidido persistir en su empeño de
denunciar la depredación y asumir una manera no neoliberal de concebir
la economía y el cotidiano vivir. Todo ello amenaza las inversiones
y los proyectos trasnacionales, que –por lo que se ve- consideran
que necesitan una zona limpia de resistencia mapuche para extenderse y
extraer hasta el último recurso natural… Por su parte, el
E$tado $hileno, siempre diligente con el invasor, parece colocar al servicio
del capital neoliberal, sus fuerzas represivas… ¿para una
razzia?…
“COLOCARON
UN BOLSO CON EVIDENCIA”
Millaray Garrido Paillalef, hija de Juana Paillalef, directora
del Museo mapuche de Cañete relata: “Llegaron a las 6:30 de la mañana,
eran de Investigaciones de Santiago y de Concepción. Unos 15 policías
entraron a la casa y cerca de 5 autos, se quedaron afuera. Estaban todos
armados –eran hombres y mujeres- nos apuntaron a las cabezas, rompieron
las puertas, quebraron los vidrios, tenían ametralladoras. Mi mamá estaba
con permiso laboral por enfermedad y ellos llegaron y la empujaron a puros
garabatos. A José –pareja de Millaray, José Huenuche
Reiman- lo sacaron esposado, sin ropa. Mi mamá les gritó que
lo dejaran vestirse y gracias a eso nos permitieron tirarle la ropa desde
el 2º piso. Buscaban armas y no encontraron. Vi entrar a unos tipos
con un bolso lleno, luego dijeron que habían encontrado evidencia… Yo
digo que la colocaron. También se llevaron un computador personal
pequeño, sacaron el disco duro del computador de la casa, sustrajeron
varios CD de música”… Millaray tiene un embarazo de
cuidado y también recibió agresiones. Jose Huenuche, su
pareja, que hoy se encuentra encarcelado en Concepción, cuenta
que a él, un policía le gritó: ¡No estoy ni
ahí con que tu señora este embarazada y tu suegra enferma!”.
José Huenuche y cuatro presos políticos mapuche detenidos
el mismo día, estuvieron incomunicados durante 4 días, dicha
incomunicación no se informó por parte de los organismos
estatales pertinentes, ni a las familias ni a los abogados. José relata
que lo presionaron para la delación compensada, que le ofrecieron “cambio
de identidad, una casa, una auto, traslado de ciudad”… una
vida nueva con su familia a cambio de delatar a otros supuestos “líderes
mapuche”. Fueron 4 días de una sola comida al día,
completa oscuridad en las celdas, interrogatorios, golpes y duras presiones
psicológicas.
Luis Menares Chanilao, de 22 años, también fue incomunicado
los primeros días y se encuentra en la misma cárcel (Concepción).
En los interrogatorios, los policías le aseguraron que tenían
pruebas de sus “vinculaciones con la CAM”. Lo hicieron oír
unas grabaciones de supuestas llamadas a celulares y un comisario le enrostró: “¡Te
tengo de los cocos! ¡Ahí está tu voz y la de Llaitúl!”.
Luis asegura que “no se entiende nada en la grabación” que
le hicieron escuchar y que “ni siquiera reconoce” su propia
voz, por lo que él muchas veces respondió que esa no es
voz y que no puede reconocer la de Llaitúl porque ni siquiera lo
conoce. Cada vez que eso pasó lo volvieron a presionar: “¡Te
vamos a hacer mierda!”, le gritaba el comisario, y él joven
les respondió que se iba a matar si seguían con esos interrogatorios.
Luego de eso, comenzaron a tratarlos “mejor”, cuenta… Por
esos días el preso político no mapuche, de la “democracia” concertacionista,
Eduardo Vivian, se quemó a lo bonzo, abrumado por el aislamiento
y la falta de respuestas de la justicia $hilena.
EX TORTURADOR VIVE IMPUNE EN CHOQUE
Actualmente las mujeres y hombres mapuche encarcelados,
entre Concepción
y Valdivia o con alguna medida de privación de libertad superan
los 50, y hay cerca de 10 procesados a la espera de juicio. Otros líderes
son buscados y se encuentran en la clandestinidad… (Igual que en
tiempo de Pinochet cuando tantas y tantos dirigentes debieron vivir largas
temporadas escondidos). A la mayoría de la gente mapuche encarcelada
o buscada, se la acusa de “atentados” en el territorio que
históricamente ha sido de su pueblo. En general, en los juicios
llevados a cabo contra mapuche, las pruebas no se sostienen, se desintegran
ante los ojos de los mismísimos fiscales que a menudo fabrican
testigos sin rostro o protegidos. A muchos presos y presas políticas
mapuche se les ha aplicado la Ley antiterrorista de Pinochet.
Los últimos encarcelados son 13 todos hombres y con acusaciones
como “asociación ilícita terrorista”, "Homicidio
Frustrado" y "Robo con intimidación"… El cargo
de Robo con intimidación, está planteado “en perjuicio
de José Santos Jorquera”. Sobre esto, Ramón Llanquileo,
encarcelado en Concepción relata que ésta acusación
surge a raíz de una (escra che) a un torturador del tiempo de la
dictadura: José Santos Jorquera Rivas, que vive en el camping y
predio Los Castaños, en Choque.
Este sujeto ha sido reconocido por víctimas mencionadas en el
Informe de la Tortura en Chile (Informe llamado Valech) que aseguran que
en el predio Los Castaños, José Santos Jorquera en compañía
de carabineros y civiles, les infringió torturas, entre septiembre
y octubre del año 1973. Actualmente el ex torturador tiene resguardo
constante de Carabineros de Chile en su fundo.
FISCAL EXCLUSIVO EN CURSOS DEL FBI
El “Homicidio frustrado” se les imputa a los encarcelados
porque se les culpa de un atentado contra la comitiva del fiscal Mario
Elgueta, exclusivo en causas contra mapuche. El diario “El Austral” del
14 de abril, explica que cuando el fiscal y una comitiva del GOPE (Grupo
de Operaciones Policiales Especiales) y de la PDI (Policía de Investigaciones
de Chile) se desplazaban por el sector de Choque, “fueron emboscados
por un grupo de cerca de 15 encapuchados quienes les dispararon con escopetas
y huyeron aprovechando la geografía del lugar” (Diario La
Nación, Jueves 16 de octubre de 2008).
¿Cómo es que se identifica a encapuchados y se les coloca
rostros?... Los presos políticos mapuche en Concepción explican: “No
conocemos al fiscal ni a los supuestos heridos, y cómo saben que éramos
nosotros… no entendemos”…
El Fiscal Elgueta, a quien al tiempo de estas entrevistas –primeros
días de mayo- los acusados aún ni conocían, se ha
dado a conocer últimamente por algunos viajes institucionales.
Por ejemplo en marzo recién pasado estuvo en Virginia, Estados
Unidos, con una delegación de carabineros, policía de investigaciones
y otros fiscales chilenos realizando cursos antisubversivos, facilitados
por el FBI (Página Web Kilapan del 8 de abril de 2009).
Por último la acusación de “asociación ilícita
terrorista” a los prisioneros, se basa en presunciones de que éstos
tendrían vínculos con la Coordinadora Arauco-Malleco… ¿Cómo
respaldan estos vínculos?, pareciera que con algunos panfletos
encontrados supuestamente a algunos de los detenidos.
AHORA, BACHELET NO QUIERE APLICAR LA LEY DE PINOCHET
Actualmente de sabe que la investigación está decretada
de 9 meses y que el juicio no sería antes de un año. O sea,
se los quiere tener encarcelados al menos hasta mayo de 2010, antes de
definir procedimientos y la aplicabilidad de leyes como la antiterrorista
(de Pinochet). Para entonces, Michelle Bachelet Jeria ya no será presidenta.
La presidenta actual de $hile, el 1 de abril de este año, sacó de
debajo de su manga concertacionista el llamado “Pacto Social Por
la Multiculturalidad Re-conocer”, con una serie de medidas que contemplan
desde dar dinero a algunos mapuche y a miembros de otros pueblos indígenas
de Chile, hasta algún reconocimiento social como “pueblos
originarios”. Pareciera que esta política no quiere enlodar
más su actuación con leyes pinochetistas… Pero eso
no quiere decir que en 2010 no se vaya aplicar dicha ley por el gobierno
de turno contra estos mapuche encarcelados… Entonces se los coloca
tras las rejas a esperar...
Mientras la Federación Internacional de Derechos Humanos y el
Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas “piden a
Chile una señal fuerte contra la tortura” y denuncian que
la definición legal de tortura en la legislación nacional
chilena sigue sin ajustarse a la Convención de las Naciones Unidas,
en este país extraño, en el que ninguna alameda se ha abierto
desde 1973, las noticias nacionales nos alertan de que se ha dado orden
de persecución internacional contra Héctor Llaitul, líder
mapuche de la CAM, en Bolivia, Argentina y Ecuador… ¿Quiénes
son los terroristas?
Victoria
Aldunate Morales para COOAMS, Coordinadora de Organizaciones Mapuche
Autónomas
Algunas otras fuentes –además de las y los entrevistados
en cárceles $hilenas y en territorio mapuche-: Diarios “El
Mercurio”, “El Austral”, “La Nación”, “La
Tercera”, “El Mostrador” y Páginas web Werken,
Azkintuwe, Kilapan, País Mapuche. También Blog de Richard
Curinao y Grupo Red Pulchetun.