La Cruzada de Cruz: de la "emboscada al fiscal
Elgueta" a la "asociación ilícita terrorista"
Por: Comisión Prisión Política CAM
La
emboscada
En Octubre de 2008, el caso fue presentado
por la prensa, sensacionalistamente, pero mostrando a lo menos dos versiones
al respecto,
en la cual, el Ministerio Publico, el Gobierno, y la policía estaban
divididos, entregando distintas versiones.
Por un lado algunos medios presentaron los hechos como
un acto delictual relacionado al robo de madera, desvirtuando la problemática territorial
de las comunidades en mapuche en conflicto y por otro, la derecha, a través
de El Mercurio presentaba a un grupo paramilitar mapuche que habría
organizado una emboscada al Fiscal Elgueta. Fue justamente ésta,
6 meses después, la teoría adoptaba por el Ministerio Publico
y el Gobierno chileno para justificar la represión generalizada
e indiscriminada de la Comunidad de Choque y otras aledañas, la
persecución, procesamiento, torturas y encarcelamiento de 15 comuneros
mapuche.
Sin embargo para la CAM y las comunidades en conflicto
los hechos se enmarcan dentro de los continuos enfrentamientos entre
las comunidades
en lucha por su territorio y las fuerzas policiales al servicio de los
intereses empresariales, que resguardan los predios forestales, todo esto
en un contexto de cada vez mayor militarización de las zonas en
conflicto. En resumen, la violencia generada al interior de las comunidades
no es otra cosa que la resultante de la política del Estado de
defensa irrestricta de las inversiones capitalistas.
La Comunidad de Choque ha venido desarrollando desde hace
años
una serie de acciones tendientes a la recuperación de sus espacios
territoriales ancestrales, hoy en manos de las forestales, específicamente
en el Fundo La Puntilla de Tranaquepe, cuestión que transformó a
dicha zona en un escenario real de lucha. Para lo cual la policía
chilena promovió, a través de su accionar, una serie de
hechos de violencia en contra de esta comunidad.
En este caso, un Fiscal con dedicación exclusiva
a causas mapuche, pero sin muchos resultados, se involucra a tal punto
en los procedimientos
que incluso toma parte de acciones represivas hacia las comunidades mapuche
movilizadas.
En una de tales acciones represivas, un convoy de cerca
de 10 vehículos
policiales que incluía buses y tanquetas, allanó la Comunidad
de Choque. En dicha caravana, supuestamente, habría estado el Fiscal
Elgueta, quien habría resultado herido. Al respecto no existe ninguna
constatación de lesiones que así lo confirme por lo cual
dudamos, hoy día, de su real participación en los hechos,
por lo que podríamos estar frente a un simple montaje comunicacional.
En base a este montaje, se detiene en Abril del 2008,
a varios comuneros mapuche, la mayoría de Choque, pese a que se había
dicho, previamente, que los involucrados no eran mapuche, sino afuerinos
e infiltrados
.
Recordemos que en la Formalización, la Fiscal Ximena Hassi, junto
a un nuevo personaje, el Fiscal Cruz, presentaron orgullosos la tesis
de la “Emboscada al Fiscal Elgueta”, y en forma detallada
relataron los hechos y los roles de cada uno de los imputados, sin sobrar
uno sólo. Todo esto quedó grabado por el Tribunal de Garantía
de Cañete… a menos que alguna falla técnica, como
la ocurrida en Nueva Imperial en el caso de Roberto Painemil, hubiese
borrado o impedido su grabación.
Desde este momento el Fiscal Cruz ha llamado la atención de todos
por su estilo vehemente y apasionado, para entregar sus argumentos, sin
dudar en ningún momento de la absoluta culpabilidad de los imputados.
Fiscales:
Matonaje y compromisos económicos
Para quienes han participado en dichas audiencias, imputados
y familiares, concluyeron estar ante un hombre de la derecha más dura y fascista,
que defiende por convicción los intereses del empresariado y repudia
a mapuche y oprimidos. Sin embargo, con el paso del tiempo, descubrieron
con sorpresa que Andrés Cruz, había sido un destacado militante
de las Juventudes Comunistas de Chile, que de acuerdo a sus cercanos aún
se define comunista, y que inclusive habría obtenido una beca de
perfeccionamiento a través de alguna instancia izquierdista. Lo
anterior nos lleva a concluir que el Fiscal Cruz está en una cruzada
para hacer carrera al interior del Ministerio Publico y transformarse
en Fiscal Regional, cueste lo que cueste, es decir, aunque sea condenando
y encarcelando a mapuche que luchan por sus derechos territoriales.
A los ya reconocidos y emblemáticos Fiscales anti-mapuche, Elgueta
y Moya, quienes no dudan en crear montajes, realizar amenazas de muerte
e inclusive presenciar torturas. Se suma, ahora, el ambicioso Fiscal Cruz.
(Recordemos que la semana pasada un Juez en Santiago acusó al Ministerio
Publico de “Matonaje”).
El Fiscal Moya, quien participó del interrogatorio y tortura al
comunero de Vilcun Roberto Painemil, hoy día, con su gran imaginación
transformó una barricada hecha por estudiantes, en una emboscada
a la policía; y un corte de ruta en el cual se produce un “accidente” (un
bus resulta apedreado por la prepotencia del chofer), en un criminal atentado
terrorista. Invocándose en ambos casos la Ley Antiterrorista.
El Fiscal Elgueta, en tanto, es hoy día investigado por su responsabilidad
en las amenazas y apremios ilegítimos en contra del comunero Cesar
Parra Leiva. Cuestión que la justicia no se atrevió a investigar
en el caso de Moya. Ambos casos fueron denunciados a organismos de derechos
humanos a nivel internacional.
Respecto de la Fiscal Regional Ximena Hassi, no es menor
el hecho de que ésta Fiscal es la sobrina del Senador Sabat, militante de la
Democracia Cristiana Chilena con intereses económicos con algunas
forestales, lo que debería significar su inhabilidad para investigar
estos casos.
La encrucijada de Cruz
Pero el fiscal Cruz no sólo esta en una cruzada y obsesionada
idea de condenar a mapuche, especialmente, a los militantes de la CAM,
si no que también en una encrucijada.
Específicamente, en el caso de Choque, la hipótesis inicial
estaría sufriendo radicales transformaciones, dada la falta total
de pruebas incriminatorias, pero además, por razones políticas.
En este sentido podemos analizar lo siguiente. Para el
Gobierno, presionado por la opinión internacional, es impresentable políticamente
condenar a tantos comuneros mapuche, la mayoría de una sola comunidad,
para lo cual se ordena minimizar la responsabilidad, en los hechos, de
algunos de ellos que “no estarían tan comprometidos”,
con el fin de lograr su desprosesamiento, y desde ya permitirles la revocación
de la prisión preventiva.
La gran encrucijada de Cruz, es que para hacer este cambio
de estrategia, deberá modificar las declaraciones de los testigos
protegidos, resituar y cambiar los roles de los supuestos participantes
de la emboscada.
Un ejemplo de ello es que los antiguos “testigos claves” ya
no lo son tanto, pues, de testigos directos pasaron a testigos de oídas,
permitiendo con ello, la libertad de algunos comuneros.
Cave señalar, que tales testigos son personas enfermas de la comunidad,
quienes padecen de alcoholismo, y que reconocen en sus declaraciones haber
estado bajo los efectos del alcohol. Estos “testigos” señalan
además, haber estado bebiendo en la casa de Santos Jorquera, quien
a vista y paciencia de carabineros y autoridades, entre ellas la Fiscal
Hassi y el Fiscal Elgueta, ha mantenido por años un negocio clandestino
de expendio de bebidas alcohólicas. Lo que queda totalmente establecido
en la carpeta investigativa.
Con la modificación de las declaraciones de los testigos y el
probable desprosesamiento de algunos comuneros de Choque, se desmorona
la tesis de la “emboscada” y Cruz debe solucionar lo antes
posible su encrucijada.
Toda esta situación a quedado develada con el apertura de la carpeta
investigativa, en la cual se revela, además, que existiría
un solo testigo clave, un comunero mapuche, quien en sus primeras declaraciones
señala haber participado de los hechos, sin embargo, extrañamente,
se le vuelve a hacer declarar, indicando ahora, que sólo habría
observado los hechos, desligando de responsabilidad a algunos comuneros
que antes había acusado y responsabilizando del supuesto ataque
sólo a algunos, la mayoría, miembros de la CAM.
A lo anterior se suma que familiares y cercanos a este
hermano, han manifestado que éste estaría siendo victima de presiones y de extorsión
por parte de la Fiscalía, por tener una causa pendiente, por un
delito común anterior. En este sentido sus familiares señalan
sentir temor pues éste comunero desapareció de la comunidad
y nadie conoce su paradero.
Asociación Ilícita
Terrorista
Para lograr superar la encrucijada, Cruz decide hurgar
en hechos pasados, como la quema al Campamento Ranquilhue el año 2005, formalizando
nuevamente al dirigente de la CAM, Héctor LLaitul Carrillanca,
a los dirigentes de la Comunidad Pascual Coña Marcos y Juan Carlos
Millanao, y para sorpresa de todos al comunero de Choque Cesar Parra Leiva,
que en aquel tiempo ni siquiera conocía a las otras tres personas
(¿?).
Al mismo tiempo, deciden sumar a la Causa de Choque, las
causas que mantienen en prisión a los comuneros de Pascual Coña, presos en la
Cárcel de Lebu.
Estas nuevas formalizaciones, a comuneros y dirigentes
mapuche de LLeu-LLeu, han sido presentadas de forma incoherente y sin
pruebas reales, solamente
utilizando a los “súper testigos sin rostro”, quienes
como una especie de “comodines” han sido testigos de todos
lo hechos, han estado en los cerros, en los caminos, arriba y abajo, han
visto, escuchado y participado
Lo anterior para ir configurando la nueva estrategia persecutora
del Ministerio Publico “La Asociación Ilícita Terrorista”,
cuyo objetivo es condenar, principalmente, a los miembros de la CAM. Dejando
a los demás comuneros de Choque bajo la figura de “Asociación
Ilícita para el robo de madera”. Cuyo objetivo político
es desconocer el conflicto territorial de dicha Comunidad.
Sin embargo, la Fiscalía, no se imaginaba que el “testigo
clave” en el caso Ranquilhue, no daría más con las
presiones y relevaría en el mismo tribunal, durante la Audiencia
de Formalización, haber sido sujeto de torturas, y amenazas de
muerte del propio Fiscal Elgueta, para acusar a los miembros de la CAM.
Lo que ya era un secreto a voces, esta vez, con la declaración
de Cesar Parra Leiva se ha abierto una investigación al respecto.
Pero las presiones a éste no se dejaron esperar. En el momento
en que Cesar Parra iba a ser trasladado a la Fiscalia de Talcahuano, donde
lo esperaba el abogado de derechos humanos Sr. Adolfo Montiel, para ratificar
su declaración, el Fiscal Elgueta aparecía, casualmente,
por el penal de El Manzano de Concepción, situación que
no logró intimidar a Parra. Día después llegan de
parte de la Fiscalia ofrecimientos de libertad, para algunos de los imputados,
a cambio de información prefabricada para incriminar a otros.
Concluimos que todas estas presiones no muestran más que la desesperación
del Ministerio Publico ante la imposibilidad de configurar su montaje.
¿Cuánto tiempo más el Gobierno avalará este
oscuro proceso a través del abogado querellante de la Gobernación
de Arauco?
Queda claro que, nuevamente, nos encontramos ante un montaje
judicial que sólo busca la persecución política a las comunidades
mapuche en conflicto y a la CAM para la defensa de los intereses económicos
de las forestales.
LIBERTAD A LOS PRESOS POLITICOS MAPUCHE
LIBERTAD A LA NACION MAPUCHE
Comisión Prisión Política
CAM
Wallmapu, Noviembre 26 de 2009