COMUNERO MAPUCHE ES VICTIMA DE TORTURA
(AUN SE TORTURA EN CHILE)

A raíz de un atentado incendiario, ocurrido en el mes de diciembre del año recién pasado en la comuna de chol-chol; fue detenido en extrañas circunstancias el comunero mapuche Roberto Painemil parra, supuestamente en las inmediaciones del fundo las praderas, que colinda con diversas comunidades mapuche de los sectores de repocura y cuyinco. Sectores emblemáticos para el movimiento mapuche por su historica lucha.

A la mañana siguiente de ocurrido los hechos, se informo a través de los mmcc la detención de un comunero mapuche, la que supuestamente habría sido realizada por un “comité de vigilancia rural” (armada). Conformada por parceleros  que habitan en las cercanías de los fundos forestales. Queda en duda que si en dicha agrupación actuaron también “policías encubiertos”. Lo que si queda claro es que se  trata de una detención ilegal.

¿Estamos acaso en presencia del inicio de paramilitarismo rural de derecha y anti mapuche, que actuan al margen de la ley, amparado por la policía chilena, como ya lo anunciara hace cinco años atrás el autodenominado  “comando Hernán Trizano”.

 Según el testimonio entregado por el comunero a sus familiares y al observatorio de derechos  de pueblos indígenas.  Este fue golpeado y amenazado por sujetos que no pudo identificar.

Mas tarde el comunero reconoce estar en un cuartel policial, donde continúan los golpes y amenazas, apremios ilegítimos e inclusive tortura, como queda registrado en el testimonio adjunto.

Todo lo anterior sucedería durante la madrugada, siendo presentado en muy malas condiciones al fiscal del caso.  Se presume que podría tratarse de  Sergio molla, conocido por su ensañamiento en la persecución a mapuche.

De acuerdo a lo anteriormente expuesto y el testimonio de la victima, queda en evidencia que la detención del comunero mapuche Roberto Painemil es absolutamente ilegal pues se vilan los siguientes derechos y garantías de todo detenido:

1º  no se le explicitan las razones de su detención.
2º  no se le leen sus derechos
3º  no se le permite hacer ninguna llamada telefónica para dar cuenta de su detención a su familia.

4º no se da cuenta inmediata de la detención al tribunal correspondiente

5º  por lo tanto tampoco se le presenta ningún abogado defensor

6º  se le fuerza a firmar una declaración elaborada por sus agresores. En base a apremios ilegítimos y torturas.

7º  lo mas grave de todo es que  tampoco existe registro alguno en el instituto medico legal o servicio de salud respecto de su estado físico.

En el contexto del interrogatorio, al mas puro estilo fascista, como acusa  al ministerio publico, Héctor Llaitul en la audiencia del día 13 de abril en nueva imperial.
Se le presiona para que se autoinculpe, pese haber sido detenido en un lugar distante de los hechos.  al mismo tiempo se le obliga a involucrar en estos, a otros destacados dirigentes mapuche de la zona y sobre todo al dirigente de la CAM, Héctor Llaitul Carrillanca, quien se encontraba clandestino hace aproximadamente 2 años.

Todo lo anterior explica porque solo al otro día de los hechos, se decretan órdenes de detención en contra de tres dirigentes mapuche, las que se informan a través de todos los mmcc, comenzando con ello una casería en distintas zonas del país.

De acuerdo a los antecedentes que maneja el movimiento mapuche, estaríamos frente a un montaje, elaborado por el ministerio del interior  a través del  ministerio público. Puesto a que pese a que Roberto Painemil niega haber involucrado a dichas personas, los informes de carabineros señalan lo contrario.

Dicho montaje tiene como objetivo principal, llevar a  “cárcel política” a Héctor Llaitul Carrillanca, quien ha sido perseguido por años, encarcelado en varias ocasiones y procesado por diferentes causas, sin embargo jamás se le ha comprobado delito alguno, como consta en los expedientes  de dichas causas, las cuales han sido sobreseídas, absueltas y archivadas.

Pero no solo dicho montaje pretende mantener encarcelado a Héctor Llaitul, si no que además se ha preocupado de mantenerlo aislado y segregado de los otros presos políticos mapuche.