ETA
afirma que las últimas semanas prueban de nuevo la inutilidad
de la represión
ETA
ha reivindicado en un comunicado los atentados cometidos en junio
y julio, y que han
provocado la muerte de tres agentes de las
FSE. Al
hilo de las afirmaciones del ministro Rubalcaba tras la explosión
en la casa-cuartel de Burgos, la organización armada asegura que «en
estas últimas semanas, como en los últimos años,
lo único que se ha demostrado estéril y `frustrado' es la
estrategia represiva». «Se equivocaron entonces y se equivocan
ahora», añade.
Por: GARA
Los
atentados reivindicados por ETA en su último comunicado, remitido
a GARA, son el que costó la vida al inspector Eduardo Puelles en
Arrigorriaga el 19 de junio, la explosión ante la sede del PSE
en Durango del 10 de julio, la furgoneta-bomba en la casa-cuartel de Burgos
del 29 de julio y la bomba-lapa que mató a dos guardias civiles
un día después en Mallorca.
En relación a estas últimas acciones concatenadas, ETA
parafrasea las declaraciones hechas por Alfredo Pérez Rubalcaba
tras la primera explosión de Burgos, cuando éste afirmó que
se había tratado de un atentado «frustrado». Le responde
que «lo único que se ha demostrado `frustrado' y estéril
en estas últimas semanas, como en los últimos años,
es la estrategia represiva y las vías policiales». Como prueba,
señala que la furgoneta que hizo explotar en Burgos «estuvo
aparcada durante medio día y cargada de explosivos en el parking
del cuartel más grande que tiene la Guardia Civil en las inmediaciones
de Euskal Herria» pese a ser «el vehículo que todas
las policías han estado buscando y que ha aparecido en la prensa
en los últimos tres meses».
Se detiene
también en la figura del inspector Puelles, a quien
ETA define como «jefe de las operaciones policiales contra muchos
militantes abertzales de izquierdas y jóvenes independentistas
durante la última década, además de coordinador de
diferentes operaciones contra ETA. A veces como torturador más
instruido y despreciable de comisaría y otras veces en el papel
de `policía bueno', era también el responsable de las presiones
a militantes independentistas en la calle para colaborar, a través
de amenazas. Como uno de sus familiares ha admitido, Puelles García
no fue nunca una víctima: era un eslabón de la imposición
de la represión y de España». «Espainiaren mertzenario
nagusi bat», replica tras la definición como «gudari
nagusi» que hizo un hermano del fallecido.
«ETA
no quiere imponer nada»
Tras realizar
estas reivindicaciones y poner el acento en la inutilidad de la represión, ETA remarca que su objetivo es dar cauce a «un
proceso democrático que supere la opresión de Euskal Herria.
A la imposición con las armas de España le hacemos frente
con las armas. ETA no quiere imponer ningún proyecto, como repiten
los mandatarios españoles. Lo que ETA lleva buscando durante largas
décadas es una solución política y dialogada que
haga materializables todos los proyectos políticos de manera democrática».
Considera
que frente a ello los estados responden sólo con represión,
de modo que «se equivocaron antes y se equivocan ahora». Cita
como ejemplo la actual persecución contra la solidaridad con los
presos y constata que «Remi Ayestaran es su primera víctima».
En este contexto,
ETA se muestra indignada con el apoyo de PNV y NaBai a la Guardia Civil,
a través de una declaración del Congreso
que incluye textualmente en este comunicado. Les reta a «poner esos
`vivas' a la Guardia Civil y a España en sus programas electorales».
Y les recuerda que para Ayestaran no han tenido minutos de silencio ni
declaraciones institucionales. Recuerda también a dos refugiados
fallecidos: Kepa Arizmendi y José Antonio Otxantesana.
« Cortaron la llamada de aviso de Durango»
En alusión al atentado contra la sede del PSE en Durango, ETA
precisa que sí efectuó llamadas de aviso, una al Ayuntamiento
y otra al servicio de emergencias: «Los policías de la sede
del 112 cortaron ésta para que el militante de ETA llamara de nuevo
y poder tener tiempo de detenerlo», asegura. No es la primera vez
que realiza esta acusación. Tras la explosión, oficialmente
se dijo que no había habido avisos y que la zona había sido
acordonada porque un vecino vio colocar la mochila. Así las cosas,
ETA pide a la ciudadanía que extreme las medidas de precaución
en torno a estas instalaciones.
En este mismo
contexto, y en relación al atentado de Burgos, lanza
a Rubalcaba esta dura acusación: «Cuando dice que el atentado
fue `frustrado', confunde su deseo y el de ETA. Es él, y no ETA,
quien quisiera ver muertos a familiares de guardias civiles y niños
para crear contradicciones a ETA. Es él quien está jugando
a que mueran civiles. Es él quien puede tomar medidas para evitarlo
y no lo hace».