Cómo gestionó Marruecos el destierro de Aminetu Haidar a
España
Por: Miguel Ángel Llana
El
15 de noviembre, Haidar, con el apoyo de dos abogadas, presentó denuncia
ante el Inspector de Policía del aeropuerto de Lanzarote. Cinco
páginas de texto firme y enérgico que pone de manifiesto
el atropello y las vejaciones que las autoridades marroquíes
cometieron contra Haidar dos días antes, el viernes 13. Este
mismo día, a las 13:00 h., la policía marroquí comenzó el
interrogatorio bajo presión; sin interrupción durante
14 horas, hasta las 03:00 h. del sábado 14, para volver a iniciarlo
cinco horas después, a las 8 de la mañana, durante más
de dos horas, hasta que decidieron su destierro, no sin antes retirarle
el pasaporte.
Las autoridades
del reino de Marruecos la embarcaron en un vuelo con destino a Lanzarote.
Haidar manifestó al comandante del avión
que no deseaba viajar a España y que carecía de pasaporte.
Ante la presión de la policía marroquí y la negativa
de Haidar a volar, el Comandante realizó dos llamadas pero no obtuvo
autorización para admitir el embarque. Pero, la policía
marroquí, después de efectuar una llamada telefónica
se dirigió de nuevo al comandante del avión y le indicó que
ellos sí tenían la conformidad del Ministerio de Asuntos
Exteriores español y que Haidar tenía que embarcar.
Pero
por si esto no fuera suficiente, el piloto recibió una última
llamada (de las autoridades españolas, obviamente) y accedió a
cumplir las órdenes dadas previamente por las autoridades y la
policía marroquí. Una vez aterrizado el avión en
Tenerife, Haidar se negó a abandonarlo y de nuevo el comandante
telefoneó y, al momento, aparecieron la policía Nacional
y la Guardia Civil. Uno de los agentes se identificó ante el comandante
del avión y le comunicó que tenía instrucciones para
que Haidar desembarcara y que bastaba con el permiso de residencia, que
no era necesario el pasaporte para entrar legalmente en España.
El agente de policía asegura que todo era por razones humanitarias,
a lo que Haidar manifestó que nunca pueden convertir las razones
humanitarias en una orden en su contra y, añadía en la denuncia,
que esta situación se debía a la complicidad de ambos gobiernos
que violaban así todos los Derechos Humanos.
Horas más tarde, Haidar intentó obtener billete para regresar
al Aaiun pero a pesar de que había plazas la policía le
negó la posibilidad de salir de España porque no tenía
el pasaporte.
El aeropuerto se cierra a las doce de la noche, pero Haidar
se negó a
abandonar las instalaciones si no era para regresar a su país.
A las 02:15 h. del domingo día 15, el Comandante de la Guardia
Civil autorizó que permanecieran en la terminal sólo cuatro
personas, por razones humanitarias, pero, quince minutos más tarde
la policía indicó a una de las abogadas que había órdenes
de Madrid para proceder al desalojo y, acto seguido, lo iniciaron por
la fuerza.
Haidar dejó constancia expresa en la denuncia de la condena al
Gobierno de Marruecos por su expulsión y también hacía
responsable al Gobierno español como cómplice de esta situación,
y exigía el retorno inmediato al Aaiun. Anunciaba que continuaría
en el aeropuerto y que iniciaría una huelga de hambre a las 24:00
horas.
Haidar finalizó la denuncia ante la policía española
reivindicando la intervención del Secretario de NU Ban Kimoon y
declarando que tembién presentaría denuncia ante el Relator
del Defensor de los Derechos Humanos de la ONU y ante la Relatora de los
Derechos de la Mujer en las Naciones Unidas.
Firmaron la la Diligencia inicial nº 8377/09 (1) en cada una de
las cinco páginas selladas por la Comisaría de Policía
del Aeropuerto de Lanzarote, el Inspector de Policía, las dos abogadas
y la propia Haidar.
La actuación de ambos gobiernos y de la ONU, pone en evidencia
la situación real de los Derechos Humanos cuando han de enfrentarse
a otros intereses. Las autoridades españolas con sus declaraciones
o con su silencio han estado a la altura de la dictadura marroquí y
su anacrónica casa real. Pero nada es novedad, por una parte el
Partido Socialista español y, por otra, la casa real española
de los borbones mantienen excelentes relaciones con sus respectivos homólogos.
Los intercambios y las visitas entre ambos son frecuentes. Tan cotidianas
como las violaciones a los acuerdos tomados en la ONU respecto a los saharauis
que continuamente están siendo burlados porque, ante todo, priman
los intereses económicos y estratégicos.
Que ahora Haidar, después de 32 días de huelga de hambre,
vaya camino o haya llegado ya al Aaiun no cambia ni un ápice la
actuación que hasta ahora han mantenido las autoridades de ambos
países y la ONU, a pesar de que este tipo de "delitos" no
estén recogidos en ningún código penal.