Nuevos juicios españoles contra Euskal Herria
Otro juicio más contra un pueblo
Por:
Gara
Hoy comenzará, finalmente, el juicio oral por el caso «Euskaldunon
Egunkaria» en la Audiencia Nacional española. En el banquillo
de los acusados se sentarán cinco personas de reconocido prestigio
en Euskal Herria, a quienes el tribunal especial juzga por la acusación
de pertenecer a ETA.
No son los
primeros ni serán, desgraciadamente,
los últimos ciudadanos vascos que tendrán que pasar por
ese trance. O, mejor dicho, por esa cadena de vejaciones que constituyen
la detención e incomunicación, los malos tratos y las torturas,
la prisión preventiva, el juicio paralelo en los medios de comunicación
metropolitanos, la eterna espera de un juicio que sólo por esa
demora deja de ser justo, la ansiedad generada por expectativas tan humanas
como falsas e interesadas y, por último, la desesperanza de ser
consciente de que en el Estado español, ante casos en los que estén
implicados militantes de la construcción nacional vasca, no existe
razón jurídica, sino pura razón de estado.
En el Estado
español la osadía y la cobardía de
los poderosos tienen efectos similares, es decir, comienzan y terminan
en el mismo punto: con un ciudadano vasco en el banquillo de los acusados.
Si José María Aznar dijo en relación al cierre de «Egin» aquello
de «creían que no nos íbamos a atrever», los
periodistas encarcelados por aquel caso y el juicio de hoy demuestran
que José Luis Rodríguez Zapatero no se atrevió a
frenar la demencial espiral impulsada por su predecesor. Es más,
la homologó y la sofisticó. El balance de su mandato no
puede ser más nefasto desde el punto de vista de las garantías,
los derechos humanos y las libertades.
El cierre
de un periódico es uno de los atentados más graves
que puede cometer un Estado. Atenta contra los derechos más básicos,
contra los pilares de la democracia. España, empeñada en
juzgar vascos por el hecho de serlo, no se percata de que cada juicio
contra este pueblo es una prueba más de que no es una democracia.