Desalojo
de Comunidad Chuica Pichicoy termina con 25 detenidos y heridos
Mujeres
embarazadas yun bebe de meses fueron golpeados, dos de los detenidos
debieron ser enyesados producto de la agresión policial. Este es el
segundo desalojo de la comunidad de su territorio en conflicto.
Por:
El Ranco
Un gran contingente de fuerzas especiales de carabineros,
respaldado por efectivos de la comuna de Río Bueno, desalojó hoy a
un grupo de 25 comuneros mapuche que habían ocupado nuevamente
el fundo Pisu Pisué, en Mantilhue, comuna de Río Bueno.
Las fuerzas especiales, que se movilizaban en tres microbuses
y eran reforzadas con un vehículo del GOPE, llegaron hasta el lugar luego
que el juez Carlos Caracotch dictara una nueva orden de desalojo de los
comuneros, pertenecientes en su mayoría a la comunidad Chiuca-Pichicoy.
Hasta el fundo llegó también el gobernador Nelson Bustos,
quien no realizó declaraciones.
El operativo
comenzó pasadas las 17 horas y se extendió por
dos horas, durante las cuales el personal de carabineros rodeó a
los comuneros, deteniéndolos en una zona boscosa y escarpada del
fundo usurpado por Joaquín Biwer Meller. Posteriormente, todos
los detenidos fueron trasladados hasta el hospital de Río Bueno
para constatar lesiones y ser dejados en libertad ya alrededor de la 1
de la madrugada, con citación para el lunes próximo en la
fiscalía local de esta ciudad.
En el balance entregado por el comisario de Río
Bueno, mayor Rolando Ernst, precisó que “se procedió al desalojo
de 15 personas adultas y 10 niños. Entre los adultos había
8 hombres y 6 mujeres, tres de las cuales están embarazadas”.
Señaló igualmente el mayor Ernst que había sido
un operativo “limpio”, en el cual los comuneros no opusieron
resistencia activa. Agregó que estas personas no portaban armas,
salvo algunas boleadoras. El jefe policial indicó entre
los detenidos al lonko de la comunidad Chiuka-Pichicoy, Rodelio Torres
Chiuca, información que posteriormente fue desmentida por los comuneros,
quienes agregaron que el lonko Torres junto a un número no determinado
de personas permanecería aún en el fundo Pisu Pisué.
Mujeres
detenidas denuncian agresiones
En conversación con nuestro medio, las detenidas dijeron haber
sido muy mal tratadas, particularmente por el personal de fuerzas especiales,
quienes -dijeron- las habrían arrastrado del pelo y golpeado durante
el operativo y posterior traslado hasta Río Bueno.
Denunciaron
también que las mujeres junto a los niños y algunos otros
ocupantes habían sido detenidos fuera de los límites del
fundo Pisu Pisué, mientras se encontraban sentados a unos 500
metros de esa propiedad, en una parcela vecina, lo que habría
hecho ilegal su detención, pues en ese momento no ocupaban el
fundo que carabineros debía desalojar. “A
pesar de decirles eso y de no oponer ninguna resistencia, igual nos
trataron con mucha violencia
y nos subieron a la micro junto a los demás detenidos”,
dijo Millaray Huichalaf, quien agregó que habían sido
golpeadas inclusive las mujeres embarazadas. “En la micro, había
un carabinero de las fuerzas especiales que se comportó muy
violentamente. Su apellido es Alarcón. Él estaba muy
enrabiado y, por golpear a otro detenido, pasó a golpear a
mi guagüita de meses en
la cabeza y también golpeó a una mujer embarazada. Andaba
con mucha rabia y nos daba patadas y nos trató vejatoriamente
durante todo el traslado a Río Bueno”.
Otra de las
detenidas, que presenta un avanzado embarazo, mostró los
hematomas de una de sus piernas, que fueron provocados por un violento
puntapié que le propinó un integrante de las fuerzas especiales.
Entre los detenidos se constataron diversos hematomas
y dos de ellos -un hombre y una mujer adultos- debieron ser enyesados, él en un
brazo y la mujer en una mano. Por último, una de las embarazadas
fue dejada en observación en el mismo centro de salud, a causa
de una caída sobre su vientre durante la detención.
Reacción histérica
No podemos dejar de señalar, por último, que cuando se
iniciaba el operativo, El Ranco.cl y un periodista de otro medio nos internamos
parcialmente en el lugar para captar imágenes de lo que ocurría
al interior del fundo, sin embargo uno de los propietarios del terreno
al ver que intentábamos ingresar sufrió una reacción
histérica, gritándonos destempladamente que estaba prohibido
ingresar y que no podíamos tomar fotos allí.
No contento
con esto, intentó empujarnos con brusquedad hacia la salida. En
esta acción fue acompañado por otro de los propietarios,
quien esgrimió una vara que portaba, golpeando con ella en la espalda
a nuestro director, Hardy Cárdenas.




