Justicia argentina reconoce el Rewe en Paichil Antreao y ordena
paralizar la destrucción
El
pueblo mapuche explicó al juez
Sommer cual es el espacio sagrado que destruye Fischer en el cerro
Belvedere
Miembros
del pueblo mapuche indicaron hoy al juez de primera instancia Federico
Sommer, donde está ubicado y que espacio comprende el espacio
sagrado que el norteamericano William Fischer destruye con las obras civiles
iniciadas en el territorio de la comunidad mapuche Paisil-Antreao de Villa
La Angostura, Neuquén.
El
juez Sommer había dispuesto un
reconocimiento judicial del Pillal Lenfun (espacio ceremonial y sagrado)
y el Rewe (lugar puro indicado por un arbusto nativo) a partir del recurso
de amparo presentado por la comunidad Paisil-Antreao, por el que ordenó el
viernes pasado la paralización de las obras en el lugar en conflicto.
Con
Fischer estuvieron su abogado Héctor Vénica y otros
supuestos inversores en conflicto con la comunidad en un sector vecino:
Bianchini y Bernardi, todo bajo la protección armada de la policía
del Neuquén apostada como guardia de seguridad privada desde el
2 de diciembre pasado. Tanto Fischer como Bernardi grabaron la presencia
de miembros del pueblo mapuche aparentemente con cámaras de video.
Algunos
de los efectivos del grupo GEOP apostado en defensa del norteamericano
Fischer fueron identificados
como los mismos que intervienen en la militarización
del territorio de la comunidad Huentru Trauel Leufu de Picún Leufú,
en ese caso en defensa de una multinacional petrolera.
-
Restitución total e inmediata
del Pillan Lelfun y el Rewe al Pueblo Mapuche bajo el resguardo de la
comunidad Paisil Antreao.
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Paralización total y definitiva de las obras civiles en toda
esa fricción del territorio.
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Reparación total e inmediata de todos los daños
ocasionados en el Pillal Lelfun y el Rewe.
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Desmilitarización total y definitiva
del territorio de la comunidad Paisil-Antreao.
Lof Paichil Antreao
Acompañamos
el documento sobre el valor espiritual del Rewe que presentamos hoy
ante el juez Sommer:
Cerro Belvedere, territorio ancestral mapuche, 27 de enero
de 2010.
La
destrucción del rewe y el fin
de la vida mapuche
Presentación de la comunidad mapuche Paisil-Antreao y el miembros
del pueblo en los autos caratulados “Comunidad Paichil Antreao c/Fisher
William Henry s/inc medida cautelar (INC-2011/2010) ante la audiencia
fijada por el juez Federico Sommer para el día de la fecha en el
territorio en conflicto.
El sentido,
la razón de ser y la proyección de vida del
Pueblo Mapuche se nutre, alimenta y revitaliza en la espiritualidad. La
espiritualidad es la esencia y la comprensión del Mundo y la vida
en todas sus formas. La vida Mapuche está regulada por el Az-Mapu
(ordenamiento de la naturaleza); nuestros antepasados así lo entendieron,
así lo comprendieron y así lo han perpetuado en nuestra
filosofía de vida. En el mundo Mapuche todos los elementos de la
naturaleza son importantes y necesarios para mantener el EQUILIBRIO y
ARMONIA: nuestra razon de ser en el Mapu. Ningún elemento sobra
o está demás y todo tiene vida propia. La espiritualidad
permite la comunicación, relación y co-existencia entre
los Mapuche, las fuerzas de la naturaleza, los espíritus protectores
y nuestros kuifikecheiem (antepasados Mapuche). Dentro de este Az-Mapu
los Mapuche organizamos nuestra vida en reciprocidad con el WallMapu (territorio)
porque hemos brotado de la tierra y somos parte de cada elemento natural
y sobrenatural (lo que vemos y lo que no vemos) que existe en este mundo
y el universo.
Es a través del Az-Mapu donde las fuerzas y espirìtus de
la naturaleza nos ordenan la vida. Así nuestro pueblo sabe donde
construir sus ruka (kasas), instalar los Eltuwe (cementerios) y todo tipo
de espacios que permiten el desarrollo de la vida de las Comunidades y
de las personas. A través del Az-Mapu los Mapuche logramos definir
y encontrar lo más importante para la vida de una comunidad: El
Pillan Lelfun (espacio ceremonial y sagrado).
Dentro de este espacio se ubica el Rewe
(lugar nuevo, puro). Sólo
allí pueden concentrarse de Meli Troy Mapu (cuatro partes de la
tierra) los Newen (fuerzas de la naturaleza, energías del cosmos),
los Nien (fuerzas y espíritus protectores), el conocimiento y la
sabiduría de nuestra gente antigua (Reche) que habitan el Minche
Mapu (tierra de abajo), Nag Mapu (tierra que pisamos) y Wenu Mapu (tierra
de arriba). Las comunidades se ordenan en torno a este espacio.
Esas condiciones son indispensables e
imprescindibles para profundizar nuestra esencia y responsabilidad con
el mundo Mapuche (Natural y sobrenatural).
Es un espacio físico que no lo eligen las personas sino que es
la propia naturaleza quien lo determina. Sin el Pillan Lelfun y el Rewe
las Comunidades y los Mapuche en general no podremos levantar el CAMARUCO
o KAMARIKUM como en la actualidad se viene realizando, ni celebrar el
We Tripantu-Wiñoy Tripantu (Inicio de un nuevo ciclo natural en
el Hemisferio Sur); tampoco realizar otras ceremonias de gran importancia
como el Ngellipun, el Catan Kawin…
En el caso concreto del Pillan Lelfun
y Rewe que violenta y destruye la obra civil de William Fischer en el
espacio de ocupación tradicional
de la comunidad Paisil-Antreao, los Mapuche de esta parte del Nawel Huapi
levantaban ceremonia por lo menos hasta la dècada del ’40,
lo que quedó grabado en la memoria y transmisión de conocimiento
en nuestros mayores. Por caso, la abuela Tránsito Paisil casada
con Domingo Barría iba al Pillan Lelfun y Rewe, llevando a su hija
Magdalena Barría para principios del siglo XX. Doña Magdalena
es la madre de Berta Quintriqueo Barría Paisil, miembro actual
de la comunidad Paisil-Antreao.
El proceso de fragmentación y despojo del antiguo lote pastoril
Nº9 se produce con fuerza a partir de 1950, interrumpiendo a la vez
la posibilidad concreta de relación recíproca con este espacio
sagrado.
Estas obras alteraron negativamente no
sólo el espacio fìsico,
sino que quebrantaron la armonía y el bienestar de las personas
en todos sus planos de existencias, para lo que no hay reparaciòn
desde la cultura occidental. Solamente el pueblo mapuche podrá en
mucho tiempo repararlo en parte, ya que si con estos destrozos desapeciera
un elemento de la naturaleza, desaparece parte de nuestra cultura.
Si se priva del acceso libre y en paz al Pillan Lelfun y Rewe se vulnera
las posibilidades espirituales de existencia plena y libre del Pueblo
Mapuche. Sin la posibilidad del ejercicio pleno de nuestra espiritualidad
los Mapuche dejamos de existir como Pueblo Milenario.
Reclamamos a los estados el cumplimiento
de la Declaración de
las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas,
especialmente en este caso:
Artículo
11
1. Los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar
sus tradiciones y costumbres culturales. Ello incluye el derecho a
mantener, proteger y desarrollar las manifestaciones pasadas, presentes
y futuras de sus culturas, como lugares arqueológicos e
históricos, utensilios, diseños, ceremonias, tecnologías,
artes visuales e interpretativas y literaturas.
2.
Los Estados proporcionarán reparación por medio de mecanismos
eficaces, que podrán incluir la restitución, establecidos
conjuntamente con los pueblos indígenas, respecto de los bienes
culturales, intelectuales, religiosos y espirituales de que hayan sido
privados sin su consentimiento libre, previo e informado o en violación
de sus leyes, tradiciones y costumbres.
Artículo 34
Los pueblos indígenas tienen derecho a promover, desarrollar
y mantener sus estructuras institucionales y sus propias costumbres,
espiritualidad, tradiciones, procedimientos, prácticas y, cuando
existan, costumbres o sistemas jurídicos, de conformidad con
las normas internacionales de derechos humanos
- Restitución total e inmediata
del Pillan Lelfun y el Rewe al Pueblo Mapuche bajo el resguardo de la
comunidad Paisil Antreao.
- Paralización total y definitiva de las obras civiles en toda
esa fracciòn del territorio.
- Reparación total e inmediata de todos los daños
ocasionados en el Pillal Lelfun y el Rewe.
- Desmilitarización total y definitiva
del territorio de la comunidad Paisil-Antreao.