La
contención
contra el movimiento mapuche:
REPRESIÓN,
ENGAÑOS Y
PERSECUCIÓN A DIRIGENTES EN ARAUCO
Las tácticas del estado chileno para perpetuar su ocupación
del territorio mapuche, siguen su curso más sucio: violencia, manipulación
y promesas en el aire. Muchos son los dirigentes, las comunidades y
organizaciones que han caido en esta maquinaria. En el lago Lleu Lleu,
junto con la
fuerte
intervención política de agentes del estado en las comunidades, la persecución
a
legítimos dirigentes mapuche no cesa.
El
pasado miércoles 23 de diciembre el dirigente de la comunidad Juan Lincopan
del Lof Ranquilhue de Tirúa, Daniel Lincopan, fue detenido
por personal
de la Policía de Investigaciones (PDI) en la ciudad de Cañete,
mientras caminaba junto a su hija de 7 años, siendo trasladado
a la ciudad de Talcahuano, donde lo interrogaron por un lapso de aproximadamente
cuatro horas.
Al
tenor de la interrogación se pudo percatar que existe una maquinación
para eventualmente inculparlo de una serie de hechos que
han ocurrido en la zona de Arauco, en el marco de la resistencia de
las comunidades mapuche a la ocupación chilena y transnacional en Wallmapu.
Recuperación
del Fundo Ranquilhue
La
comunidad Juan Lincopan reinició un proceso de recuperación de tierras
ancestrales el 10 de octubre de este año, ingresando a trabajar
el fundo Ranquilhue, cuya propiedad legal es de forestal Mininco. En
la oportunidad,
los comuneros
lograron expulsar
a un contingente del Gope de Carabineros que custodiaba el lugar, la
que estaba conformada por ocho efectivos, además de una decena de guardias
privados de vigilancia.
Luego
de casi un mes de mantener la ocupación y ante la oferta de parte del
gobierno de comprar el predio a la transnacional para
devolverlo a
la comunidad,
ésta
decide suspender la acción para permitir el avance de las negociaciones.
La política de contención del gobierno chileno
Si
bien desde el gobierno han asegurado que se entregará el predio antes
del mes de marzo, manteniendo con ello la suspensión de
la toma, han dedicado
mucho
tiempo
a intervenir la comunidad, tratando de separar a los dirigentes y generar
divisiones y desconfianzas, las que pueden llevar a repetir los malos
ejemplos de la comunidad Pascual Coña
en la compra de la hacienda Lleu Lleu y tantos otros en todo Wallmapu.
En
este conflicto, Daniel Lincopan aboga porque todos los miembros de
su comunidad sean beneficiados y que la demanda de su comunidad sea
solucionada
en su totalidad.
Lo que va muy en contra de los objetivos del gobierno, pretendiendo
que la entrega del predio beneficie a no más de ocho familias, para
así
generar
disputas internas
y la
desarticulación y división de la comunidad, además
del dsprestigio de la lucha y el freno a la recomposición del movimiento
social mapuche
en la zona.
Este
es el papel que ha jugado la Conadi y el gobierno en otros casos, como
el ya mencionado de Lleu Lleu, como el de la comunidad Antonio Paillacoi
y su traslado a las
tierras
ancestrales de la comunidad Contreras en Malleco, o el caso del
fundo El Notro de Huilio en Freire, entre muchos casos más en que se
pretende trasladar
el
polo de conflicto desde su origen, comunidades versus capitalistas
invasores, a una disputa entre mapuche.
En
este escenario se enmarca la persecusión y hostigamiento a Daniel Lincopan
y a otros comuneros de
la misma comunidad que
han sido detenidos
e interrogados
en varias oportunidades.
El gobierno muestra una cara a la hora de conversar con los mapuche,
pero muestra su verdadero rostro cuando tiene que defender
los intereses de
sus financistas,
el empresariado transnacional o cada vez que estos les piden
cuentas.
La persecusión y hostigamiento han sido permanentes
El
asedio policial a hermanos mapuche ha sido una constante desde que se
incrementaron las acciones de resistencia
de las comunidades.
Sin embargo,
la maquinaria represiva del estado chileno ha demostrado
ser cada vez mas inescrupulosa, encarcelando e incluso condenando
a muchos
hermanos
sin
que efectivamente y
necesariamente existan pruebas para ello. Pues tal parece
que
la fabricación de las mismas,
sería una especialidad en la formación profesional de los
fiscales.
Casos
como la reciente detención de varios comuneros de Lleu
Lleu o la condena
a tres
simpatizantes de la lucha del pueblo mapuche el año
pasado, o el permanente juzgamiento y persecusión de nuestro
hermano Juan Medina en Concepción, sólo verifican
lo dicho.
De
la misma forma, las bases militares de las fuerzas policiales siguen
custodiando los fundos forestales por medio de constantes agresiones
a cualquiera que se atreva a acercarse a las plantaciones, siempre ansiosos
de cumplir las sucesivas órdenes de allanamiento, donde arrasan con
todo en las comunidades.
Wallmapu ocupado mediante megaproyectos
Es
un hecho por todos conocido que la ocupación chilena de nuestro territorio
y país mapuche ha venido materializando
una serie
de megaproyectos de
inversión capitalista que pretenden no sólo consolidar
la
ocupación, sino que además
en el corto plazo hacerla irreversible.
Estos
megaproyectos que se iniciaron con la instalación de las grandes compañías
forestales durante la dictadura de Pinochet y consolidadas
durante los sucesivos gobiernos chilenos de turno,
pretende continuar con inversiones mineras, viales y de energía,
todas ellas con enormes posibilidades de jugosas ganancias
para el empresariado pero cuyos costos ambientales,
sociales, políticos y económicos recaeran sobre nosotros
los mapuche.